El aduar es un proyecto de reconstitución paisajística que pone en práctica estrategias de manipulación y manejo botánico, creando espacios exteriores de exploración en el talar de barranca. Operando con intervenciones mínimas y precisas, se reinterpreta la naturaleza comprendiéndola como un factor ecosistémico fundamental para la identidad, el confort y la espacialidad del lugar. Con el fin de hacer una puesta en valor paisajística del espacio y los recursos existentes, el proyecto se enfoca en la observación y relevamiento de las especies presentes en el lugar, logrando diferenciar las exóticas invasoras asentadas en el sitio de las especies propias del talar de barranca. La extracción de Ligustros y Acacias Negras y la conservación del Tala, como árbol fundacional y estabilizador del suelo, fue la operación proyectual inicial que consolidó un paisaje amortiguado, pero a su vez propio del lugar.
El paisaje se enmarca en la idea de habitar el exterior entre recortes de vegetación espontanea; el proyecto no busca imponer un diseño rígido, sino que se busca generar espacios efímeros y manejables, donde las personas puedan convivir con la vegetación espontanea, creando un paisaje vivo y dinámico.