El proyecto para la terraza de Mercado Libre se concibe como una infraestructura paisajística contemporánea, donde naturaleza, uso cotidiano y representación institucional se integran en un entorno corporativo de alta intensidad. La terraza se proyecta como un espacio de encuentro, pausa y apropiación, capaz de extender el edificio hacia una dimensión ambiental y social, incorporando al paisaje como un componente activo de la vida laboral.
Desde esta perspectiva, el paisaje no se entiende como un elemento decorativo, sino como un sistema vivo, diseñado para mejorar la experiencia diaria, promover el bienestar y reforzar los valores de innovación, sostenibilidad y comunidad que caracterizan a la empresa. La propuesta parte de una lectura integral del sitio, atendiendo a las condiciones climáticas propias de una terraza en altura y a las dinámicas de uso flexible, informal y colectivo.
La organización espacial articula una secuencia de ambientes que alternan áreas más activas con espacios de mayor resguardo e intimidad, integrando zonas verdes, sectores de encuentro y áreas de circulación bajo una lógica de continuidad espacial y visual. Esta disposición busca favorecer la convivencia entre trabajo y pausa, habilitando usos espontáneos y promoviendo una relación más directa entre las personas y el entorno natural.
La vegetación cumple un rol central en la construcción del proyecto, aportando confort ambiental, regulación térmica y mejora del microclima, además de definir una identidad paisajística clara. La selección vegetal prioriza especies adaptadas, de bajo mantenimiento y con diversidad de estratos, generando profundidad espacial y variaciones estacionales en textura y color.
La materialidad acompaña el carácter contemporáneo del edificio, combinando superficies durables y de bajo impacto ambiental con una estética sobria y atemporal, donde el paisaje dialoga con la arquitectura existente sin competir con ella.
En conjunto, la terraza se plantea como un nuevo paisaje en altura, un espacio activo y significativo que amplía las posibilidades de uso del edificio y posiciona al paisaje como un componente central de la experiencia corporativa contemporánea.